¿QUÉ SE NECESITA EN CHILE PARA QUE SE CONCRETE EL PROYECTO LIBERAL?[1]

Autor: Jorge Alessandri Vergara[2]

Hombres libres, mentes despejadas, libertades estables y consolidadas, justicia independiente y ecuánime; fueron los factores que tuvo en mente Adam Smith cuando escribió su obra fundamental. Hoy, en Chile, después de experimentar con el socialismo marxista y el liberalismo de los “Chicago Boys”, es a Adam Smith donde debemos volver.

Economía – En la actualidad el triunfo económico está muy ligado a la globalización, y, ninguna visión ha abogado tanto por el libre comercio global como el liberalismo. El poder de los principios libertarios en este campo es tal que incluso los críticos se han marginado. El peligro no viene de críticas basadas en principios, sino de intereses domésticos como la agricultura y otros, que buscan que se les proteja de la competencia. Esta protección es un permiso para la ineficiencia, ya que estamos permitiendo que un productor nacional produzca con un porcentaje de ineficiencia igual al porcentaje de la protección entregada por la ley, a través de salvaguardias y aranceles a las importaciones.

La gran mayoría de los chilenos se benefician del libre comercio no solamente como consumidores, sino también como dueños de los bienes productivos de la economía a través de sus cuentas de ahorro para el retiro. El libre comercio es bueno para la economía, y lo que es bueno para la economía es bueno para los inversionistas. Por lo tanto hay un círculo virtuoso de liberalización de comercio, que hasta ahora ha prosperado independientemente de la coalición que esté en el poder. Durante 13 años, bajo tres gobiernos diferentes, el crecimiento económico ha tenido un promedio del 7 por ciento anual, hasta que entramos en la actual crisis económica.

Hasta hace pocos años, los políticos e intelectuales europeos despreciaban lo que en tono burlón llamaban modelo anglosajón de competencia y precios flexibles. Pero un cambio muy grande y silencioso parece haber ocurrido en la actitud europea hacia la competencia en los mercados laborales y otros mercados. Tal cambio se hizo evidente en la manera como el modelo basado en el mercado dominó la pasada reunión de los líderes de la Unión Europea en Barcelona. Primeros ministros de ese momento, con ideas políticas tan distintas como Tony Blair del Reino Unido, José María Aznar de España, Berlusconi y el canciller alemán Gerhard Schroder acordaron que Europa debe tratar de convertirse en la economía más competitiva del mundo en la próxima década. La mayor oposición contra el modelo anglosajón provino de Francia, donde tanto su presidente conservador, Chirac, como su primer ministro socialista Jospin, objetaron muchos de los cambios propuestos.

Debemos tomar en cuenta que los patrones de altas tasas de desempleo, larga duración del desempleo, temprana jubilación y muy lento crecimiento no son inevitables en las economías modernas. Son más bien el resultado de altos impuestos de seguridad social, altas pensiones, y demás impuestos a las nóminas, leyes que dificultan los despidos, pagan generosamente a los desempleados y, en Francia, el muy alto salario mínimo.

En el caso de Chile tenemos un modelo consolidado, pero una coalición gobernante que no se resigna a confiar 100% en éste. La última reforma laboral usada políticamente de forma indecente para presionar no ha colaborado a liberalizar nuestro sistema. Tomando un solo ejemplo: la jornada laboral ordinaria se reduce de 48 a 45 horas semanales, y para los trabajadores del comercio se fijan al menos dos domingos de descanso al mes. Si tomamos en cuenta que el domingo es un día importante en las ventas de algunos comerciantes, esta norma obliga a contratar un reemplazante subiendo los costos y disminuyendo las utilidades. Me hago las siguientes preguntas: ¿deben el gobierno y los legisladores decidir cuando estoy con mi familia, y si lo hago o no en domingo?, o ¿es cada padre o madre la que mejor sabe cuándo y cómo pasar tiempo con los suyos? ¿no es mejor que cada madre decida si sacrifica un domingo, pero junta el dinero para comprar textos de estudios a sus hijos? El supremo gobierno, este “gran hermano” que insiste en tomar decisiones por nosotros ha creído que él decide mejor, y ha obligado a aquellos que se emplean en el comercio, a pasar dos domingos en su hogar viendo muchas veces sus sueldos disminuidos, para que el empleador pueda costear al reemplazante dominguero.

Aprendamos de los errores de los otros. Berlusconi está promoviendo una reforma laboral flexibilizadora, atascado con legislaciones anticuadas y cientos de “trabajos de por vida”. En Chile debemos seguir poniendo énfasis en el libre comercio internacional, la libre competencia, la flexibilidad laboral, y eliminar el proteccionismo. ¿Por qué Chile no encabeza una campaña internacional contra el proteccionismo comercial? Es hora de que las naciones comprendan que sus acciones causan serias distorsiones en el funcionamiento de nuestras economías, empobreciendo a millones de personas como consecuencia de hábitos proteccionistas. Una acción concertada con los países que son víctimas de las distorsiones de mercado puede producir un vuelco importante en beneficio del libre comercio internacional. La agricultura es el sector más defendido en el mundo desarrollado, con aranceles que llegan al 40% y grandes subsidios que desequilibran el intercambio comercial libre y competitivo, y ante esto, ¡Chile no puede permanecer en silencio!

Constitución – En materia constitucional consolidar un proyecto liberal pasa, desde mi punto de vista por la reiteración de que somos una república unitaria con un gobierno democrático representativo. Dentro de este modelo democrático representativo no podemos aceptar que se dé un status especial para las etnias o pueblo indígenas. Esta mal llamada protección adicional terminará desfavoreciendo a los indígenas frente a los “otros chilenos”. A los indígenas debemos entregarles educación preferencial con una amplia concepción cultural donde se respeten sus raíces y se aprendan sus idiomas, pero la solución no es un derecho especial. Debemos tener claro que al estar más protegidos por la ley bajará su competitividad en el mercado laboral. El gobierno actual debiera tener en cuenta además que la repartición de tierras sin capacitación y créditos blandos no tendrá un efecto positivo ya que los indígenas carecen, en muchos casos, de los conocimientos y del dinero para cultivar.

Un segundo punto fundamental para alcanzar un proyecto liberal en nuestro país pasa por poder ejercer nuestras libertades públicas y privadas. Para esto es necesario contar con un ambiente apto y seguro. Si bien el ser humano debe tener la opción de tomar sus propias decisiones cuando estas van por el camino de la ilegalidad deben ser castigadas con todo el rigor de la ley, con penas ejemplificadoras y con rehabilitación. No debemos tener mano blanda con los delincuentes, por el contrario, la tolerancia cero llevará a una mayor libertad de aquellos que siguen el ordenamiento democrático. La seguridad ciudadana debe ser un punto fundamental en un proyecto liberal ya que si no conozco límite a mis libertades no comprendo lo que es la libertad.

Relaciones Cívico Militares – En este punto pienso que las FFAA deben cumplir su rol de garantes de la seguridad nacional y dependientes del poder político elegido democráticamente. Debe existir sí, un organismo donde los jefes militares puedan aconsejar al jefe de estado en las materias que les preocupen. Quizás la conformación y atribuciones del actual COSENA no va en la dirección de un proyecto absolutamente liberal pero pienso que la institución en sí no está viciada, y que, por el contrario, puede ser una instancia muy valiosa para la deliberación privada entre los jefes castrenses y el presidente.

Derechos Humanos – Cualquier proyecto liberal que se precie de tal debe defender y hacer respetar los derechos humanos en toda circunstancia y situación. Desde mi punto de vista no se puede justificar una muerte por razones políticas. Los agentes del estado deben velar siempre por el bienestar de los ciudadanos y por el respeto la constitución y las leyes. En Chile se cometen atentados contra los derechos humanos todos los días, y debe ser labor del estado condenar estos abusos para proteger así la dignidad y la libertad de los chilenos, vengan de donde vengan estos abusos. Sea un delincuente el que atente contra los derechos de otro humano, o un agente del estado, la ley se debe aplicar de igual forma si queremos preservar nuestras libertades.

Educación – Con respecto al tema de la educación pienso que para alcanzar un proyecto liberal es fundamental que los ciudadanos puedan ejercer la libertad de enseñanza. La libertad de enseñanza es uno de los derechos humanos básicos y uno de los aspectos más trascendentes de la libertad. Es un derecho complejo, que abarca al menos los siguientes tres aspectos: el derecho a enseñar, el derecho a aprender y el derecho a elegir profesor.

La libertad de enseñanza está estrechamente ligada a la libertad religiosa. La existencia de la libertad de enseñanza exige que no se imponga una religión o filosofía y que se respete el pluralismo intelectual. La elección de un tipo de enseñanza debe basarse fundamentalmente en su valor intrínseco. Para el caso Chileno una solución posible para la educación estatal sería el otorgamiento de bonos para que cada apoderado eligiera un colegio para sus hijos. De esta forma cada familia podría elegir un colegio que entregue la educación más acorde a las creencias y a la moral personal de cada familia.

En resumen, un proyecto liberal para nuestro país debe tener en cuenta siempre la protección de los derechos humanos, la tolerancia, la libertad, el pluralismo, la democracia y una economía basada en los principios del libre mercado. Estos principios requieren un cuidadoso equilibrio entre las sólidas sociedades civiles, los gobiernos democráticos, los mercados libres y la cooperación internacional. No debemos conformarnos con los discursos en pro de la libertad pronunciados por los líderes mundiales en los grandes foros. Ese debe ser sólo un primer paso en nuestro anhelo libertario, pero falta la segunda mitad del camino. A modo de ejemplo, hemos visto que a pesar de la reciente aprobación por parte del Congreso norteamericano de la Autoridad de Promoción del Comercio, o fast track, la administración Bush continúa poniendo en práctica una política comercial contradictoria, caracterizada por los aranceles a ciertos productos, subsidios y otro tipo de barreras comerciales. La labor de los que defendemos los principios liberales no termina con la aprobación de esta ley. Ahora nos corresponde exigir a los Estados Unidos que pruebe su retórica en favor de la libertad.

[1] Documento disponible en: https://www.fundacionbalmaceda.cl/libros-fundacion-balmaceda/

[2] Estudiante de derecho.