Por esta época, Chile llega a ser un asilo político de los Intelectuales de España y América. A Mora y Gay, llegados en el régimen pipiolo, se unen Bello, Grajales, Sazie, Gorbea, Mitre, Alberdi, Sarmiento y muchos otros. Entre ellos brillan jóvenes chilenos de talento y se inicia un activo movimiento intelectual entre la juventud, Don José Victorino Lastarria, ilustre liberal, funda la Sociedad Literaria, dando a conocer sus profundas dotes de pensador y publicista. Fue, además de notable político y orador, distinguido tratadista de Derecho Público. Su memoria inflama el idealismo de la juventud y anula el olvido del tiempo. Fue el primer jefe del nuevo Partido Liberal, que entonces se organizó.