Don José Joaquín Pérez fue elegido por unanimidad. Su carácter sereno, su cultura, su respeto a las personas y a las ideas constituían garantía para todos. La República necesitaba un período de calma.

A poco de iniciado este decenio, sube al Gobierno la fusión liberal-conservadora y es nombrado Ministro de Hacienda don José Victoriano Lastarria, Jefe del Partido Liberal, el que es, después, reemplazado por don Federico Errázuriz Zañartu, ilustre político liberal.

En las elecciones parlamentarias de 1864 triunfa la misma combinación política y son elegidos parlamentarios políticos liberales tan ilustres como Federico Errázuriz, Lastarria, Santa María, Miguel Luis Amunátegui, Vicuña Mackenna. Es una «élite» la que redactará las leyes.

Más adelantado el decenio de Pérez, los liberales fundan el Club de la Reforma, inspirado en el propósito de poner coto a la omnipotencial presidencial. Ingresan a él jóvenes liberales, que serán más adelante políticos eminentes.

En este periodo debió lamentarse la guerra con España, desgraciado conflicto a que Chile se vio arrastrado, ante la necesidad de resguardar el honor nacional y que tuvo graves consecuencias económicas, derivadas del bombardeo de Valparaíso y de la pérdida de parte de nuestra marina mercante.