Autor: Nicolás Llantén[1]
Expresaba el presidente Balmaceda, durante el mensaje presidencial de 1889, lo siguiente:
“El amparo de la propiedad y de las personas es un deber elemental del Estado, y debemos, por lo mismo, darle aplicación general y uniforme.”
¿De dónde proviene esta idea? Del pensador inglés, John Locke (1632-1704). En su texto, Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil (1690), reflexiona lo siguiente:
“Por consiguiente, el grande y principal fin que lleva a los hombres a unirse en Estados y a ponerse bajo un gobierno es la preservación de su propiedad, cosa que no podían hacer en el estado de naturaleza, por faltar en él muchas cosas”.
[1] Licenciado en Historia y Educación por la Universidad de Valparaíso (UV), Chile. Magíster en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Puedes descargar este texto, en un documento en formato PDF, haciendo clic aquí